Nostalgia

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[Voy a dar el coñazo momento sentimental gatuno, puedes saltártelo jaja]

Cuando perdí a Gira me cerré. Dicen muchas cosas de los gatos, y hay de todo, pero ella fue de mi primer gato-perro. Es cierto que cuando no quería arrumacos se daba el piro, más también me buscaba sin tener hambre o alguna necesidad. Siempre dormía conmigo y si estaba mal, me cabeceaba y lamía mis lágrimas complicándome la tarea de llorar con tanta monería delante.

Me esperaba al llegar de clase, no me arañaba cuando tocaba bañarla (esto no lo pueden decir los otros humanos que lo habían intentado, pero claro... con agua fría... ¬¬) y venía al chasquido de mis dedos (aunque más efectivo era el sonido de la tijera, que implicaba algo de pescado :P). Incluso en sus partos tenía que estar con ella (y se subía a la cama de arriba de la litera, que era mi cama, si les bajaban a los cachorros los volvía a subir). Digamos que yo era su refugio y ella el mío.

La encontré con meses y la perdí a sus 10 años. Se fue en mis brazos, llevándola a un veterinario de urgencia. Es la pérdida que más me ha dolido (suene esto como suene). Porque además de una gata era como una amiga, una madre y una hermana. Y no quise volver a querer.

Después de ella vinieron muchas mascotas que cuidé pero desvinculándome, hasta que llegó Yuki a mi vida. A los dos días ya estaba durmiendo en mi cama y ahora forma parte del pack indivisible Saray-Gato. Si hay mudanza: allá vamos juntas. Su personalidad es diferente, pero es más buena que el pan. Tras su turbia historia callejera era reacia a todo el mundo, sólo había que tener paciencia (y para los gatos y el arte me sobra jaja). Llevamos 7 años juntas.


Como tiene 10 años hay veces que no puedo evitar pensar en cuando se vaya. Bromeo diciendo que tendrán que llevarme a TiendAnimal, meterme en la habitación de los gatetes y que llore mientras abrazo gatos xD (porque Miga, que la rescaté de debajo de un coche, es más descastada que qué). Aunque es probable que se dispare mi alergia (sí, mi colmo es que les tengo alergia a estos bichines que me encantan).

Y puede que me cierre otra vez. Porque duelen estas cosas, pero mi conclusión es que es mejor disfrutar del tiempo que tenemos. Y que merece la pena implicarte: aportan más de lo que nos imaginamos en un principio.


PD: Gira se escribe con g pero siempre lo he pronunciado como si tuviese una Y.

PD2: A Yuki cuesta fotografiarla si no está sobre un tono claro o vibrante. Se camufla cual cojín. Elegí su nombre para crear una paradoja, porque significa Nieve (o Felicidad). 

Estupor y temblores

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Hay algo en la escritura de Amélie Nothomb que me engancha en límites insospechados. Ya podría estar describiendo los ingredientes de una hamburguesa o el proceso de conseguir ese plato perfecto que me lo leería hasta el final. Una parte de mi, con las historias que no me apasionan del todo, se cansa y ladea la cabeza como si ya tuviese suficiente de esa novela; sin embargo la otra parte es más poderosa y me obliga a continuar susurrándome "quieres saber más", "adéntrate por los entresijos, lee entre líneas, saborea".

Y eso hago. Agacho la cabeza y sigo leyendo Estupor y temblores. Me sumerjo en la jerarquía de una empresa. Comprendo a la protagonista y, a su vez, me gustaría poder decirle que hay que aprender a morderse la lengua. Me entusiasmo con ella y también comparto su hastío. 

En esta obra hace guiños constantes a Metafísica de los tubos. Y en los últimos capítulos me viene una reflexión que hice en Dile Emma (Cap. 9: El minimalismo es verde) pero que eliminé en la versión definitiva. Sus idas de historia me evocan las mías para intentar rellenar 100 páginas por imposición (que luego se redujeron a 63 con ilustraciones). Hay subidas y bajadas de tensión (como comentaba al principo) pero tras cerrar la contraportada en mi mente se dibuja un "merece la pena".



Sólo soy una persona

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No, no voy a mencionar Laika como ejemplo ya que quiero destacar las cualidades positivas que pusieron Mecano en el nº1 de una frikiniña (además, por suerte, no aparecía en los vinilos ni cintas que tenía). A los cuatro años decía que era mi grupo favorito: me hacía bailar y pensar (ya llegaré al apartado de las letras). Sabía todas las canciones de memoria (con alguna licencia donde entendía otra cosa) y cada novedad que llegaba a mis manos la degustaba con las mismas ganas -y repetitividad- que las antiguas melodías. Confieso que, actualmente, en mi iTunes se pueden encontrar bastantes canciones de este grupo electropoptrópico.

Esos ritmos animados pero letras desgarradoras -que juegan con dobles y triples sentidos-, ese look de: me visto como me da la gana aunque en tu cuadrícula no calcen los tirantes con unas bambas (según mi corrector: bombas); tendría que llevarme días para poder seleccionar la canción que me marcó más:

La angustiante Estación o la expedición de los Héroes de la Antártida, el agridulce No es serio este cementerio o el desgarrador (el) fallo positivo hablando del sida, la doble moral y los sentimientos ahogados por una cuerda en el desván. El lago artificial donde puedes pensar en una relación amorosa/sexual o en una droga. El certero No pintamos nada, el previo No aguanto más y ese liberador Me voy de casa.

Y No tienes nada que perder... “la única salida es la revolución” (El peón del rey de negras) para frenar la presión del Balón y “el ruido de las fábricas al despertar, los olores y colores de la gran ciudad” (Cine) o ese reencuentro en El club de los humildes (reconozco que ganó con las escuchas).

También Me cuesta tanto olvidarte: “la cara vista es un anuncio de signal, la cara oculta es…” ¿le pagaría la marca por meter una cuña?, pero ¿quién no ha dado portazo sin dejar de pensar en lo que ha quedado atrás?. O Mujer contra mujer: Recuerdo preguntarle a mi madre porqué iban a lanzar piedras contra dos mujeres que se querían (ingenua aún de la estupidez de unos muchos) y, con su respuesta, se podía seguir construyendo la pared que las protegiese.

Para ir cerrando, que tienen una discografía muy extensa, un breve apunte sobre Cruz de Navajas: “…quiere cama pero otra variedad. Y María se moja las ganas en el café, magdalenas del sexo convexo…” creo que ya sé porqué fui precoz en el sexo, mentalmente hablando… claro.

Me han influido o marcado hasta el punto de que al describirme, ahora caigo, parece que me inspiré en Sólo soy una persona. La verdad es que tengo que agradecerles muchas horas de felicidad (y aprendizaje) a mi padrino Alejandro y a mi tita Virginia. Y a Miguel Agramonte por el vídeo apoteósico que hizo sobre Mecano... tenéis que verlo: desde entonces Aire e Hijo de la luna tienen un toque distinto.


Texto de Saray Pavón (escrito para LaiCrítica)
Fotografía de Mecano